"Si aún hay alguien que duda que el Levante Unión Deportiva es una entidad donde todo es posible, que aún se pregunta si el sueño de nuestros fundadores ynuestros ancestros está vivo en nuestros tiempos y que todavía cuestiona el poder de nuestra sociedad levantinista: ésta es su respuesta."
-Barack Obama
Al ganar las elecciones presidenciales en 2008
(con cierta aproximación en la traducción)
Born in the USA,
Pero mi casa está en Orriols
Ya empieza a rodar una nueva peña del fútbol club de Valencia, el Levante Unión Deportiva. Esta peña es reconocida por la Delegación de Peñas del club y es la primera en formarse en el extranjero. Yo he tenido la gran suerte de poder ser una catalizador para este nuevo movimiento de levantinismo en los Estados Unidos.
Se llama "Born in the USA" (Nacido en los EE.UU.) Comparte nombre con una canción de la estrella del rock n roll Bruce Springsteen, una figura muy importante en los EE.UU. que también tiene sus conexiones con el Levante: sus canciones han sonado en el Ciutat muchas veces y hasta hizo un concierto en nuestro estadio el 22 de octubre de 2006. El guitarista-cantante deleitó a un público de "cerca de 25.000 personas...durante dos horas", según El País
Para mí tiene otro significado que el patriotismo al que muchas veces se malinterpretan la canción. Es que en estas investigaciones acerca de mis ancestros, esta búsqueda para mí mismo en cierto sentido, me han hecho admitir que los Estados Unidos no es el país con el que me identifica. Es el país donde nací, donde he vivido la gran mayoría de mi vida. He disfrutado de muchas cosas aquí y seguiré haciéndolo, pero realmente no es mi país. No lo acepto de todo.
Nunca sentí nada cuando se puso el himno nacional. No recito el "Juramento de lealtad". Nadie me encontrará con imágenes emblemáticos del país. Siempre han habido cosas con las que no he podido reconciliarme nunca. Injusticias que he visto protagonizado por los EE.UU. tanto en otros países como aquí mismo. Sin entrar en demasiadas detalles, sólo quiero decir que hay una arrogancia que se respira aquí a la que nunca he podido consentir.
No quiero faltar respeto a nadie, sólo quiero ser fiel a mis propios sentimientos. Tengo mucho orgullo de mi estado, de dónde soy. Ohio es un lugar que significa mucho para mí. También, admiro al presidente actual, Barack Obama. Creo que está haciendo un buen trabajo y cambiando en algunos aspectos el perfil de los Estados Unidos en el mundo. Sin embargo, yo sinceramente me siento español. Lo he sentido desde hace años, desde mi primera visita al país y cada vez más lo siento.
Es por eso que mucha gente se burla de mí aquí en Estados Unidos. Me dicen que soy estadounidense, y en cierto sentido tienen razón, pero siempre lo dicen de una forma irrespetuosa, negándome mi propia identidad, la que llevo años conociendo (el último año a través de este blog). Me quieren obligar a vivir por sus reglas y ideas políticas. No quieren admitir que haya alguien que resiste a aceptar a los Estados Unidos como su tierra, que se niega a obedecer al "mejor país del mundo".
Por otro lado, el gobierno español tampoco me acepta (aunque la gente sí). Llevo años siendo negado la ciudadanía española mediante la Ley de Memoria Histórica por las autoridades españoles.
A pesar de todo esto, he encontrado una sociedad a la que me identifico al 1909%. Un grupo que nunca me perjudica por ser quién soy, que me trata como una persona en vez de un Dólar. Una sociedad que me acepta como uno más. Una sociedad donde todos caben. Un grupo que no me mire raro ni me trata con nada más que respeto y un cariño húmedo que se siente plenamente aún desde 4.504 millas (7.248,485 km). Es el único lugar donde he visto a tantas personas que trabajan con humildad para el bien común.
Es el Levante Unión Deportiva mi casa. El Ciutat en Orriols es mi tierra. Me da igual lo que dicen personas que no me conocen ni me quieren conocer. En el Levante tengo una familia y yo como un miembro más voy a darlo todo para esta sociedad tan fundamental en quién soy. Esta nueva peña ojalá sea sólo el primer paso...
Som la gent més lluitadora
Som la gent amb diferència
Cents anys ja porte davant
La força del meu Llevant
Som la gent encantadora
Som del poble de València
Cents anys portem endavant
Lluitant pel nostre Llevant
Levante Unión Deportiva, el club de las im_posibilidades.
Cuando tan desesperado me encontré...
cuando más imposible parecía mi labor...
el Levante U.D., club de los imposibles,
apareció, en toda su gloria.
Mis padrinos (muy) levantinistas
Hace poco más de una semana publiqué la entrada "Por qué soy del Levante UD" en mi blog. Gracias a las redes sociales, esa entrada llegó a tener lo que para mi humilde blog ha sido un impacto importante. El blog ha recibido más vistas en estos últimos 10 días que en todos los demás 9 meses que llevo escribiendo aquí. Recibí muchos comentarios y mensajes que me emocionaron y me llenaron de alegría. ¡Gracias a todos! Incluso, llegó a estar en la televisión valenciana. Parecía para mí el final de un largo camino. Incluso, llegó a pensar que había escrito la última entrada en mi blog y que podría dejarlo, y tranquilamente, por el trabajo realizado. ¡Cómo cambiaron las cosas!
El 28 de Junio por la noche comentaba con mi novia todos los mensajes y bonitos detalles que los granotas habían protagonizado conmigo. Llegué a decir que creía que habían acabado los 4 años de investigaciones y que mi blog se terminó. Y me sorprendió lo satisfecho que yo estaba. Sentía que había encontrado lo que buscaba durante todos estos años: una conexión fuerte con mis raíces valencianas y una familia. Ya podía descansar tranquilo, más que contento: en el Levante Unión Deportiva, había encontrado las dos cosas a la vez.
Ni siquiera 24 horas más tarde recibí un mensaje de email con un sujeto que sólo ponía el nombre de mi abuelo. Tenía la sensación al abrirlo que éste tenía que ser un momento que me cambiaría la vida. No defraudó.
El mensaje llegó desde una pareja muy levantinista en El Cabañal. Ofrecían su ayuda altruista y sus más de 15 años de experiencia en el estudio genealógico particular de El Cabañal en mi búsqueda de más información sobre mis ancestros. No tenían dudas de que mis ancestros figurarían en sus listas. Así pasó: descubrieron desde datos de censos de El Cabañal que mi abuelo nació en Estivella, pueblo a 30 km de la capital de la Comunitat, y no en El Cabañal (como había pensado yo). Su lugar de nacimiento me causaba tantos problemas en mis investigaciones a lo largo de estos años. No saberlo me impidió solicitar más información sobre él y su vida, y, por supuesto, no me permitió optar por la ciudadanía española, gran sueño mío desde hace años. La pareja ya solicitó hace unos días la acta de nacimiento de mi abuelo y ya se desplazaron a Estivella para recogerla, ese documento hace posible que me convierta en español, después de todos estos años, mediante la Ley de Memoria Histórica.
Leí el mensaje de email unas 12 veces sin creerlo. Me emocionaba tanto pensar que esas personas, tan lejanas físicamente, que en aquel entonces lo único que nos unía era nuestro sentimiento por el Levante y nuestros raíces cabañaleras, haría tanto trabajo por una persona que apenas conocían. Entonces ya era la noche aquí en EE.UU. y me fui a un sitio aislado en el campus de mi universidad, dónde construyen un nuevo campo de soccer (fútbol). Allí, bajo las estrellas, me puso a contemplar y, en poco tiempo, a llorar.
Nunca he sentido algo así. Fue como una liberación pensar que el sueño imposible de ratificarme como español pudiera estar tan cerca, después de todo lo que he pasado, realmente de todo: mucha gente se ha burlado de mí y mis intentos de obtener la nacionalidad española, y hasta mis propios familiares me han negado ayuda en mis investigaciones. Llevo años sintiéndome español desde dentro pero serlo oficialmente era imposible antes de que aparecieran las personas a quienes les he denominado, cariñosamente, como mis padrinos.
Joan y Rosa, mis padrinos
Mis padrinos se llaman Joan José Bosch Gosalvez y Rosa María Alcaina. Son fieles seguidores, al igual de sus antepasados, abonados y, incluso, accionistas simbólicos del Levante Unión Deportiva. De hecho, si miran de cerca la imagen de arriba, pueden ver la insignia de oro del Levante U.D. en la chaqueta de Joan. Esa insignia de oro fue entregado al padre de Rosa, Rafael Alcaina. El Sr. Alcaina fue el abanderado oficial del Levante U.D. durante 25 años. De hecho, formaba parte de la comisión que realizó en 1968 la bandera histórica que, sin lugar a dudas, es todo un símbolo para el levantinismo. Un símbolo de nuestro orgullo en nuestra historia y nuestras raíces. Siempre que hubo un acto oficial del club, allí estaba el Sr. Alcaina, llevando nuestra bandera con tanto orgullo y honor, como se puede comprobar en la foto de abajo.
Rafael Alcaina, abanderado oficial del Levante
Esa misma foto ya la tengo en un marco, colgada en una pared, al lado de la foto de mis padrinos. Aunque apenas les conozco, siento tanto agradecimiento hacia ellos. Han resucitado mi sueño de poder ser español oficialmente y no sólo eso, sino también que me están ayudando a reconstruir una parte de mi familia y mis raíces que, por desgracia, mi familia, incluso mi madre, no conocíamos. Realmente, Joan José Bosch Gosalvez y Rosa María Alcaina, levantinistas de corazón y de pura cepa, van obrando un autentico milagro por mí. Estoy tan agradecido a mis padrinos. Les agradezco todo el esfuerzo que me están realizando en estos días. Ya tengo una gran deuda con ellos, esto ya la siento.
Sin embargo, lo más grande de todo esto es el Levante. Todo esto se lo debo al Levante. Me parece que, durante todo, el destino me guiaba en mis investigaciones hacia el Levante. Buscaba una conexión con la tierra de mis ancestros, y el Levante y sus seguidores me han hecho sentir una conexión mucho más fuerte de lo que podía haber soñado. Todo ese cariño que he recibido de los granotas en estos días para mí es lo máximo. Me sentía contento como para dejar de investigar ya porque no fructificaba lo de la ciudadanía, y ya no me importaba tanto como antes. Ahora que la veo tan cerca, ¡seguimos! No puedo dejar esto cuando, por fin, se pinta tan claro.
D.B.S.
Artículo sobre mis padrinos y sus investigaciones genealógicas en Levante-EMV:
A veces la gente se interesa por cómo el Levante puede tener una hincha en los Estados Unidos. Resulta curioso que un club que contaba con menos de 12,000 abonos durante la campaña pasada llegara tan lejos. Yo creo que es por eso que algunas personas se interesan por mi historia personal o tienen dudas sobre cómo me hizo granota. Claro, soy el granota más descarriado, incluso los que son de otras comunidades en España, o hasta los que siguen el Levante desde Ecuador por las actuaciones de Felipao. Aquí estoy yo en la mitad de un país que no tiene conexiones con el Levante ni ha aportado ningún jugador al Levante en toda su historia. Pues, ¿cómo es que hay un granota en esa parte del ancho mundo? Aunque es difícil explicar un sentimiento, voy a intentar explicarlo en cuánto puedo.
Mi historia personal de levantinismo empieza en el otoño de 2006 cuando regresé de mi primer viaje a España. Hice un viaje con estudiantes universitarios, aunque en aquel entonces yo todavía estaba en el instituto. España me encantó. Cuando estaba allí, sentí algo especial por la gente, el país y, por supuesto, por su selección, que me decantó por primera vez a apreciar el fútbol, deporte menospreciado en EE.UU., durante el mundial de aquel año. Cuando mi madre me veía tan interesado e ilusionado con aprender el español y todo que tenía que ver con España después de este viaje, me dijo que si sentía así fue por algo: mi abuelo, su padre, era español, de Valencia.
No sé si me había informado de esto antes y no me había importado, pero esta noticia para mí verificaba todo lo que sentía en aquellos momentos: una conexión muy fuerte con España. Un poco más tarde me enteró de que existía la posibilidad de la ciudadanía bajo la Ley de Memoria Histórica, dado que mi abuelo, Vicente Sanchis Amades (también lo he visto como Sánchez y Sánches), era un soldado republicano que huyó después de la Guerra Civil Española y yo, como su nieto, tenía ese derecho de optar a la nacionalidad española bajo esta ley. Pensar en esta posibilidad me hizo tanta ilusión que me puse a trabajar e investigar en todo lo que podía la vida de mi abuelo.
Este trabajo dejó sus frutas, aunque nunca he recibido la ciudadanía española porque no he podido probar la españolidad de mi abuelo mediante un documento oficial español como un certificado de nacimiento (una tarea difícil: nació en 1906) a pesar de que he intentado muchas veces solicitar algo desde el Cónsul Español en Chicago y mediante la web de la Ley de Memoria Histórica. Las frutas se ven en la cantidad de información que tengo ya sobre mi abuelo y mi conocimiento de los raíces que me han acercado al Levante, fruta más dulce de todas. He podido saber que mi abuelo y mis raíces valencianos son del barrio de El Cabanyal en Valencia como prueba un documento desde su tiempo en el ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.
En Julio de 2010, durante otra estancia en España, visité por primera vez a El Cabanyal y me quedé tan enamorado del barrio, me sentía unido a la lucha por su preservación y, en general, me quedaba tan impresionado por la experiencia de estar allí, el lugar dónde vivían mis ancestros. Nunca lo olvidaré. Unos días más tarde, estuve en Alcalá de Henares, donde estaba estudiando durante aquel verano, y encontré el anuncio para la campaña de abonos del Levante en un sitio web español. Aunque había oído del Levante, realmente no lo conocía antes de este vídeo.
Me identificaba con todo lo que decían en el anuncio, sobre todo por poetizar y alzar las virtudes de la humildad y el esfuerzo incondicional, unas virtudes que me enseñaron mi abuela y mi madre, y también mi equipo de toda la vida en mi tierra: la sección de baloncesto en la universidad de Kent State que está a un paseo de mi casa en Ohio.
El MAC Center, igual que el Ciutat, es "pequeño" pero con mucho ambiente en la grada.
Mi mamá me ha contado que yo asistía a partidos de Kent State cuando aún estaba en la cuna. Kent State es muy parecido al Levante: somos los pequeños gladiadores que dan guerra a los equipos de élite, y aunque a veces triunfamos, nunca abandonamos nuestra humildad. Kent State, como el Levante, no aspira a ganar títulos nacionales. Entendemos que identificarnos con una entidad y que esa entidad nos representa a nosotros y nuestros ideales, tiene mayor importancia que tener unos títulos de NCAA (o la Champions). Somos muy familiares. Conocemos a la gente en la grada y hasta a los jugadores. Y ellos conocen a nosotros. Tengo una pelota de baloncesto con la firma de Trevor Huffman, a lo mejor nuestro Ettien, donde me dejó el mensaje: "Persigue tus sueños." Cuando, aún de adolescente, pasaba por las canchas de la universidad, era normal que los jugadores del equipo me dejaran o hasta me invitaran a jugar con ellos. Incluso algunos entrenadores me conocían. Cuando cumplí 16 años, ponían una pequeña felicitación en el videomarcador (el nuestro también era muy antiguo, pero lo han cambiado desde aquel entonces). Estos detalles tan preciosos y personales sólo pasan en las entidades que trabajan desde la humildad y que valoran de todo corazón lo que es ser una familia. Por todo eso, yo veo a Kent State, en palabras de Pedro Sempere, como "Jimmy Gimble" otro "concomitante con el Levante UD".
También he disfrutado de desplazamientos largos como el viaje de 9 horas a Carolina del Norte
para enfrentarnos a Duke University, la universidad más exitoso de los últimos veinticinco años en la NCAA. En otra similitud con el Levante, los árbitros nos perjudicaron y perdimos, pero sólo por 7 puntos, 79-72.
Después de ver el anuncio del Levante, quería saber más sobre este club misterioso que parecía tanto a mi Kent State. Cuando aprendí que era del mismo barrio de mi abuelo, El Cabanyal (de hecho sólo unos años separan sus respectivos nacimientos), no lo podía creer. Entonces, el Levante es mi Kent State en La Liga Española no tan sólo por sus valores, sino también porque es el equipo de mi "casa" en España, es decir que sería el equipo local para mí y mis raíces españoles.
Por lo que mi abuela y mi madre me enseñaron, por este entendimiento del deporte que he tenido toda mi vida y por el recién conocimiento de mis raíces cabanyaleros, estaba bien claro que me iba a convertir en granota, hecho que pasó en esta última campaña en Primera. De hecho, el primer partido ante el Sevilla fue mi primer partido como granota. A partir de allí conocer al Levante ha sido una auténtica pasión.
El Levante también ha tenido detalles preciosos conmigo, parecidos a los de Kent State. Por ejemplo, cuando el club tenía una promoción para que los aficionados pudiéramos dejar mensajes colgados en los vestuarios, el club recibió con los brazos abiertos unos mensajes que envió por email (porque no podía colgarlos en persona):
El primero fue incluido en un reportaje de Canal Plus.
Hasta los jugadores han tenido detalles conmigo. Rafa Jordà es el jugador levantinista que ha protagonizado unos detalles que guardaré para siempre en la memoria. Es un jugador que encaja a la perfección con los valores de humildad y esfuerzo que caracterizan al Levante. Además, tiene todas las señas de ser una persona muy amable y encantador. Parece más un hijo propio para muchos de nosotros. Pues, Rafa tuvo un concurso de vídeos para sus aficionados en su sitio web. El mío fue escogido.
Mi vídeo que ganó el concurso de Rafa Jordà
Decían que el ganador se llevaría una camiseta firmada por Rafa, algo que me daba muchísima ilusión porque el club no tiene una tienda online y, por lo tanto, no existe una manera de recibir una camiseta del Levante en EE.UU.). Pero el grande Rafa no tan sólo firmó él mismo, sino también la tenía firmada por todos los compañeros de la plantilla de esta última campaña, como he dicho mi primera como granota, que para mí y muchos más fue el mejor Levante de la historia.
A este gran gesto me faltaban las palabras y mi español.
Lo único que puedo decir es que me va a servir de mucha motivación e inspiración en esta, mi última temporada en mi equipo universitario y que algún día, cuando tenga casa propia, estará colgada en un lugar importante de la casa. Estaré siempre agradecido a Rafa y la gente que trabaja en Oidea Comunicación y, también al Levante y sus grandes jugadores.
Sigo sintiendo una alegría tremenda como aquel primer día (a pesar de la dolorosa bienvenida a Primera que sufrimos en casa por parte del Sevilla) cada vez que veo al Ciutat de València o el Levante. Cuando lo veo por la tele, se me ponen los pelos de punta. Me siento muy vinculado al Levante, tal que paso mis días en Internet, intentando informarme de toda la actualidad y historia del club.
Está claro que ser del Levante es mi recuperación de memoria histórica. A pesar de que mi deseo de obtener la nacionalidad española ha sido un fracaso, me ha acercado al Levante, una gran conexión a la tierra de mis ancestros. Gracias al Levante puedo sentir cada día más cercano, más orgulloso de mis raíces, y, como el mismo club, lo que es ser de El Cabanyal y los Poblados Marítimos.
D.B.S.
Posnota, el vídeo mío ha salido en Canal Nou en València. Aquí el reportaje...